post

Guatemala

Desde hace un par de años aproxi­madamente, venimos prestando cier­ta ayuda a un centro de Guatemala ¿Por qué…?

La misma asociación que trabaja en la Guardería “El Angel” de Bolivia y a la cual venimos ayudando en el soporte de alimentación para los niños; y que fue uno de nuestros primeros compro­misos, inició una nueva andadura de características similares en Guatemala capital y nos han solicitado ayuda en varias ocasiones. Como ya os comen­tamos en otro boletín, inicialmente nos la solicitaron para la construcción de los edificios y claro; nosotros somos una entidad pequeña y nuestras aporta­ciones no llegan a ese nivel, pero les dijimos que en lo que se refiere a la manutención de los niños que la ne­cesiten podían contra con nosotros en la medida de nuestras posibilidades. y eso es lo que estamos haciendo…

Principalmente para la ayuda a mo­biliario del comedor y productos de ali­mentación…

Hace unos días, Ana Mª Pajares nos enviaba un correo de agradecimiento y algunas fotos…

“Muy buenos días Ernesto,

Me alegra mucho recibir noticias tuyas. Ahora mismo te envío unas fotos recientes de Guatemala: Fely acaba de volver de allí, ha estado 20 días visitando el proyec­to y acompañando a las Cruzadas; com­probando en directo toda la labor que se está haciendo allí y la cantidad de niños y familias a las que se ayuda, ¡y ha vuelto en­cantada! Te mando fotos del comedor y de las clases de apoyo. Alguna no tiene buena calidad…

Muchas gracias por vuestra colabora­ción en nuestro proyecto de Guatemala; gracias a vosotros, las Cruzadas pueden lle­gar a mucha gente necesitada. Seguimos dando gracias a Dios por todos nuestros bienhechores.

Un abrazo fuerte y nuestra oración por vosotros y vuestras necesidades.

Ana.

Os contaremos más en próximos bo­letines.

post

Un año para la esperanza

Un programa piloto de vacunación contra la malaria.

Es probable que Malawi recuerde 2019 como un año importante en mate­ria de salud. Junto a Ghana y Kenia, el país ha introducido una vacuna antima­laria en el marco de un programa que coordina la OMS.

Tal y como informa la agencia EFE, con este avance se pretende reducir en un 40% el número de niños afectados. La OMS presentó el programa hace unos meses, en coordinación con el Gobier­no de Malawi, y se trata de la primera vacuna antipalúdica en el mundo. “Un hito”, según reconocen desde la propia Organización.

Y es que los datos son dramáticos. La OMS informa de que “el paludismo se cobra la vida de un niño cada dos minutos y sigue siendo una de las prin­cipales causas de muerte en el mundo. La mayoría de esas muertes se producen en África, donde más de 250.000 niños mueren cada año a causa de la enfer­medad. Los niños menores de 5 años corren mayor riesgo de sufrir complica­ciones que pueden poner en peligro su vida. El paludismo se cobra la vida de 435.000 personas al año en todo el mun­do, en su mayoría niños”.

Hay que destacar que esta vacuna (la RTS,S) “es la primera capaz de reducir drásticamente el paludismo entre la po­blación infantil”, según informa la Orga­nización Mundial de la Salud. Los ensayos clínicos realizados han puesto de mani­fiesto que la vacuna previene aproxima­damente cuatro de cada diez casos de paludismo clínico y tres de cada diez ca­sos de paludismo grave potencialmente mortal.

Lo cierto es que es un avance “prome­tedor” que va más allá de los progresos conseguidos con el uso de mosquiteros y otras medidas antimaláricas. “Necesi­tamos nuevas soluciones que permitan reencauzar la lucha contra el paludismo y esta vacuna nos ofrece un promete­dor instrumento para lograrlo”, afirmó el Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus.

Este proyecto, recordemos piloto, bus­ca vacunar a unos 360.000 niños de los tres países y serán los ministerios de Salud los que determinen dónde se administra­rá la vacuna pero lo que es seguro es que serán zonas donde la transmisión de la enfermedad llega de moderada a alta. Posteriormente, se analizará “el descenso de la mortalidad infantil; la aceptación de la vacuna, incluso si los padres llevan a sus hijos en los plazos establecidos para que se les administren las cuatro dosis re­queridas; y la seguridad de la vacuna en el contexto de un uso sistemático”.

Es por tanto una medida más en la lu­cha antipalúdica. Una medida que debe sumarse a las recomendaciones de la OMS del “uso sistemático de mosquiteros tratados con insecticida, la fumigación de interiores con insecticidas y el uso oportuno de pruebas de diagnóstico del paludismo y su tratamiento”. El tiempo dirá si es la medida más efectiva hasta el momento pero sin duda esta vacuna marca 2019 como un año para la espe­ranza.

Por Diego Moreno Bermejo

post

Creciendo… Por Carmen Ferrer

Este año, mantenemos nuestro compro­miso de permanecer en el Kamuzu Central Hospital con un equipo de dos enfermeras, una residente de enfermería pediátrica y tres residentes de pediatría.

Trabajaremos, enseñaremos, y cola­boraremos para mejorar el ambiente y la organización del servicio; siempre con el objetivo de continuar reduciendo la mor­talidad infantil.

Antes de ir, como cada vez, “comete­mos el error” de preguntarles si hay algo que necesitan con urgencia…

Hay que recordar que trabajamos en un servicio que puede llegar a tener 100 ingresos de niños al día, así que nos pi­den de todo, y a veces materiales un poco complicados: tubos de UCI, conexiones, piezas de laboratorio….

Desde hace tiempo intentamos comprar todos los suministros en Malawi, así aho­rramos costes de transporte, pero a veces nos piden estas cosas precisamente por­que no se encuentran en todo Lilongwe, de manera que las tenemos que comprar aquí, en Zaragoza, y llevarlas con noso­tros.

Este año continuaremos nuestra cola­boración con la neurocirugía pediátrica, aunque gracias a la iglesia noruega, ese servicio ha pegado un tirón, y nos van a necesitar menos. Sin embargo comple­taremos equipamientos que habríamos comprometido, y nuestros neurocirujanos se desplazaran a Malawi solo si hay casos especialmente complicados que allí no sepan resolver. Para ello no hemos com­prometido presupuesto Ellos pagaran sus gastos si se trasladan a Malawi.

Este año nos hemos planteado tam­bién dos nuevas mejoras, lo que nos hace ampliar también bastante nuestro presu­puesto, que hemos presentado al Ayunta­miento de Zaragoza para que nos apoye:

En una de ellas y para Navidad, una pe­diatra experta en nutrición, que ya estuvo como residente de pediatría en Malawi en 2017, va a implantar una nueva metodo­logía de nutrición que facilitara el trabajo de enfermeras y mamás. Es una mejora sencilla, pero fácil de implantar. Y renu­triremos a los niños con más facilidad y precisión.

En la otra y sobre todo, mejoraremos las instalaciones y equipamientos de un Centro de Salud de un suburbio de Lilon­gwe, que conocéis muy bien, Chinsapo.

Ya sabéis que la atención en el hospital es importante, pero más importante todavía la de la atención primaria; una vacuna puesta a tiempo evita la llegada a los hos­pitales de niños con complicaciones por el sarampión o por una difteria, y el segui­miento de las madres antes y después del parto es tan importante o más que el par­to en sí. Además, a Chinsapo le tenemos especial aprecio, es un barrio extremada­mente pobre, y allí está Julio peleando; eso es para nosotros algo muy valioso.

Aún no tenemos la aprobación del Ayun­tamiento, pero como somos ahorradores y vamos bien de dinero, si no nos apoya el Ayuntamiento haremos lo previsto igual­mente, aunque con un planteamiento un poco más ajustado; no nos gusta crear ex­pectativas e ilusiones y no responder des­pués a lo prometido. Dejaremos el Cen­tro de Salud muy presentable. Vamos a arreglar el techo, poner lavabos y puertas, pintarlo y decorarlo con murales de educa­ción para la salud.

Así que ya veis, seguimos, creciendo con prudencia y mientras tengamos fuerzas y el apoyo de tantas personas que confían en nosotros.

Muchas gracias, como siempre, Zikomo kwambiri.

post

Abobo (Etiopía)

Hace algunos años que hablamos de la ayuda que la Asociación presta a Abobo. Para los cuentos; para algunas necesidades puntuales… Os preguntaréis qué es Abobo y donde está. Qué ocurre en este pequeño rincón del planeta para que estemos pendientes de el…

Bueno. Os contamos un poquito para que os hagáis una pequeña idea.

En la carretera entre Gambella y Pugnido se encuentra Abobo, un pequeño pueblo hecho de polvo, chozas y sonrisas. A pesar de estar en Etiopía, la mayoría de la población es de origen sudanés, porque está cerca de la frontera y son muchos los que buscan refugio para escapar de la guerra y el hambre. En un país donde la pobreza es endémica en las zonas rurales, los refugiados sudaneses se encuentran perdidos, sin puntos de referencia y sin ningún tipo de apoyo, excepto en los campos de refugiados que han surgido alrededor de Gambella.

Abobo se encuentra en la carretera principal, la única carretera asfaltada de la zona que el P. Filippo Perin, SDB, también utiliza para llegar a su misión, Pugnido.

En Abobo hay un centro de salud, que se inició en 2002 gracias a un grupo de voluntarios italianos y españoles junto con los salesianos de lugar. Hoy cuenta con unas 40 camas, un espacio dedicado a los niños enfermos y desnutridos, y una pequeña zona para la zona de mujeres en estado de gravidez.

El centro de salud es conocido por la población porque no solo acoge a los pacientes en sus pabellones, sino que también lleva a cabo una labor muy importante en el territorio. Las enfermeras del centro visitan las aldeas, vigilan la propagación del paludismo, invitan a las mujeres temerosas a acudir al hospital para hacerse exámenes médicos, luchan cada día contra la mortalidad infantil a través de un minucioso trabajo de prevención.

Tere, medico italiana y María, matrona zaragozana, que trabajan en el centro de salud de Abobo y nos hablan de su trabajo: “En nuestro pequeño centro nos comprometemos todos los días por la prevención y el tratamiento de las enfermedades endémicas, en particular tratando de ayudar a las madres y a sus hijos. La vacunación de las madres durante el embarazo, la prevención de enfermedades como la anemia, la hipertensión, el paludismo y diversas infecciones que también causan graves consecuencias para el recién nacido. Sin olvidar la importante actividad de los diagnósticos y las pruebas sencillas que se ofrecen de forma gratuita”.

El centro de salud sigue funcionando gracias a la solidaridad internacional que recibe. “No sabemos si mañana tendremos la suerte de recibir ayuda para dirigir este centro de salud -concluyen Tere y María-, lo único seguro es que mañana, como todos los días, llegarán madres con sus hijos para vacunarlos, habrá una mujer de parto y un niño necesitará atención médica urgente”.

El seis de diciembre María nos enviaba un Correo…

“Queridos amigos y amigas de Waitai, recibid un caluroso saludo desde Abobo.

El proyecto de las casas dignas surgió al ver las condiciones de vivienda que tienen muchas familias de Abobo sobretodo personas mayores o mujeres solas con hijos. La chozas tradicionales están hechas con el techo de paja que se va deteriorando con las lluvias y el sol fuerte y que casi cada dos años hay que cambiarlo. Despues de ayudar a bastantes familias durante unos años con este cambio del techo y ver que aun con todo las chozas se deterioran con el paso de los años, nos hemos decidido a ayudar a construir una casa un poco y más duradera a algunas familias de pocos recursos que realmente no podrian hacerlo por ellos mismos. Para poder acceder a esta ayuda cada familia debe aportar segun sus posibilidades. Algunas con hijos un poco mayores aportan cortando ellos mismos la madera que hace falta para las paredes, otras familias contribuyen para poner el barro final a las paredes para que no entre el aire y la lluvia y otras con algo de mano de obra de ayuda al constructor.

La prioridad son familias pobres, algunas que vienen con sus pequeños al programa de malnutrición y les conocemos de hace tiempo. Esta siendo toda una alegría y satisfacción ver a estas familias con sus casas dignas para los próximos años! Gracias a todos y todas por vuestra colaboración!

Esto es todo por ahora, pero os iremos contando más de este pequeño rincón y de lo poquito que nuestra Asociación pueda hacer por él…

post

Ante la impotencia – Por Carmen Ferrer

Como os hemos ido contando, ampliamos nuestro trabajo en Lilongwe, y poco a poco la situación en el hospital cambia para mejor, pero siguen ocurriendo cosas terribles, que nos dejan la impresión de que nada avanza.

El primer equipo de este año, igual que los anteriores, ha de afrontar situaciones de una urgencia vital; una urgencia a la que no están acostumbrados. Es raro en España hacer reanimaciones cardiopulmonares a niños. Si son niños muy graves y terminales no se lucha inútilmente. Pocos niños llegan a urgencias en parada cardiorespiratoria.

Así que, a pesar de que en Lilongwe las paradas forman parte del día a día; dada la gravedad de los niños que llegan, las primeras reanimaciones son siempre un poco improvisadas: nada está en su sitio, no se encuentra el ambú, el niño no lleva vía a pesar de llevar un rato ingresado…

Pocos niños salen de una parada cardiorrespiratoria, así que esta vez, cuando la niña volvió a tener latido, cundió la euforia en el equipo “¡¡¡¡ha salido!!!”, se oyen los gritos…

Pero yo ya soy cauta, y me lo pienso antes de compartir la alegría “¿Respira…?”No. No respira. Su corazón latía pero no respiraba. Necesitaba un apoyo respiratorio a la espera de que mejorase de la enfermedad que había originado la parada, es decir, necesitaba un respirador pero no había, hay muy pocos en el hospital y estaban ocupados. Tras un rato largo de apoyarle con el ambú, los profesionales de allí nos dijeron que no tenía sentido mantenerla viva sin los medios necesarios, que no iba a sobrevivir y que si lo hacía sería en muy malas condiciones. Tuvimos que dejarle morir ante la mirada rota de la madre. Se me hiela la sangre en las venas de escribir esto. Otra muerte evitable. Otra injusticia…

Seguramente la bebé tenia una enfermedad infecciosa que no debería haber sido muy grave. Una vez curada estaría en unos días gateando tras su madre. Tenía 8 meses….. Quizá una diarrea, que tendría que ver con las malas condiciones de higiene en su casa; o con la falta de agua corriente y potable… Y su gravedad con la poca formación de una madre incapaz de darse cuenta de que su bebé se estaba poniendo muy mal; con el pensárselo dos veces antes de dejar a los otros hijos solos, las faenas pendientes y pagar el transporte; y las carencias en la atención de urgencia en el hospital… Llevaba ya horas allí cuando le atendimos….

Una amiga me decía, “habrá que respiradores”…

Pero no sé ¡Hay tantas cosas que cambiar!

Casi prefiero no pensar en todas ellas porque me puede la impotencia. .. No entiendo mucho de deportes, pero parece ser que en el futbol es importante mantener la posición y no ponerse todos a correr detrás del balón… Es posible que lo mejor que podamos hacer es seguir en nuestro puesto, trabajando lo mejor que sabemos, e introduciendo las mejoras que están a nuestro alcance.

El arreglo del centro de salud de Chinsapo de este año igual promueva que las mamas lleven a sus bebes a ese centro con más facilidad y confianza….

Informe de la Asociación en 2019

Lo primero un saludo para todos del Presidente y Junta de la Asociación.

Sin apenas darnos cuenta, otro año se nos ha ido con muchas de las cosas que queríamos hacer todavía en la carpeta de los temas pendientes, pero algunas si que hemos hecho y casi vencido el año, os queremos hacer partícipes de ellas.

Así esta siendo este 2019… Nuestra Asociación, como la vida, tiene sus momentos álgidos y de desánimo, pero en conjunto, procuramos ver el vaso medio lleno y seguir trabajando para llevar la ayuda que está en nuestras manos a los lugares que en estos momentos centran nuestra atención: Malawi, Guatemala y Etiopía…

Por poco que nos parezca, siempre es reconfortante ver cómo se consiguen satisfacer bastantes necesidades y cómo salen adelante los niños y jóvenes a los que se les ayuda.

Lo habréis visto escrito otras ocasiones: “Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo”… Esto es justamente lo que intentamos desde Wawitai.

Desde Chiinsapo, Julio Feliú nos tiene al tanto de cómo los jóvenes sacan sus estudios y consiguen trabajos para ganarse la vida, en Malawi. Cómo los niños de la guardería se alimentan y están alegres y contentos. Las madres consiguen sacar adelante su familia, a pesar de las muchas dificultades y desdichas personales, que la enfermedad y las penurias que da la vida, en un país como este.

Recientemente nos pidió ayuda para la compra de una bomba necesaria para sacar agua del pozo. La anterior se había hundido e inutilizado. Conseguimos que la Delegación de Misiones de la Diócesis de Zaragoza se lo subvencionara con 3.000 €, y nosotros completamos la cifra hasta completar el coste del trabajo.

Por la doctora Carmen Ferrer de la asociación hermana Malawi-Salud, sabemos que siguen trabajando denodadamente para llevar ayuda al Hospital Central de Lilonwe. El personal del equipo médicos ya ha comenzado a viajar a primeros de noviembre. Se irán turnando en periodos de dos meses hasta cubrir ocho meses de trabajo.

Este año se han propuesto acondicionar un centro de salud en Chinsapo, como complemento a la actividad sanitaria que desarrollan en la zona. De esa manera conseguirán una atención temprana, antes de que lleguen al hospital los niños en situación desesperada.

Hemos presentado al ayuntamiento de Zaragoza un proyecto con la intención de conseguir su ayuda para el centro de sa… No hay respuesta de momento, pero quien sabe…

Carmen nos cuenta una situación impactante por la falta de respiradores en el hospital. Podéis leer su escrito más adelante… La situación es similar en Guatemala y Etiopía, con los matices propios de cada país.

Desde Guatemala nos envían unas bonitas fotos del comedor y de las clases de apoyo, donde se ve las actividades que allí desarrollan las mujeres del ISCEC. Ellas nos dan las gracias por nuestra colaboración, y nos dicen que de esta manera pueden llegar a mucha gente necesitada. Este año aportamos 2.500 € para compra de alimentos de los niños.

María Taboada, desde Abobo en Etiopia nos informa que con la ayuda enviada se ha conseguido acondicionar varias chabolas con cubierta de chapa, de manera que los jóvenes que reciben ayuda en la misión, al menos, tengan un hogar más confortable, procurando que además de la ayuda en alimento y estudios a chicos y chicas de la zona, sus casas reunan unas condiciones mínimas higiénicas. En este proyecto también hemos colaborado con 2.500 €.

Sobre Bolivia, supimos que Sara Romero ya no estaba al frente de la guardería, pero que seguía colaborando aunque había viajado a España. El último correo de Mirtha sin embargo de hace unos días nos cuenta que siguen adelante sorteando necesidades y que Sara ha vuelo y está trabajando con los niños.

También destacar que la situación ha mejorado tímidamente en La Paz. Algunos padres ya colaboran. Tambien el gobierno y otra asociación alemana… Parece ser que ya no precisan de tanta ayuda por el momento. O al menos no nos la piden.

Como cosa interna, comunicaros que, siguiendo con la política de reducir gastos innecesarios, hemos eliminado el teléfono fijo y solo mantenemos el móvil, (626 30 10 94) que, gracias a un asociado, que asume el coste de este, no nos supone gasto alguno. Esto se verá reflejado en la eliminación de gastos de teléfono en el próximo año.

Seguimos en la oficina de la Plaza del Pilar, mientras el Cabildo nos lo permita, y por ello desde aquí les damos las gracias. *(Actualización 2020: el domicilio ha pasado a la Parroquia de Valdefierro)

En este año 172 asociados hemos pagado una cuota y unos cuantos más son simpatizantes que, aunque no pueden pagarla mantienen contacto con la asociación.

Y como conclusión de este año queremos desearos de todo corazón una FELIZ NAVIDAD, que llenemos el mundo de detalles, que nos regalemos sonrisas, que salgamos al encuentro del otro, que adivinemos lo que otros necesitan, que llenemos la vida de fiesta y de amor, que pintemos el mundo de ternura y de color esperanza.

post

Navidades en Lilongwe

En nombre de todo el equipo noviembre-enero (Aída, Raquel, María, Nieves y Mery) os comparto cómo fue nuestra experiencia navideña.

Primera pregunta: ¿por qué os fuisteis en Navidades? Primera y única respuesta de las 5: ¡¡¡y por qué no!!! Se nos planteó la maravillosa oportunidad de poder formar parte del equipo Malawi Salud de noviembre a enero y así comenzar otro año lleno de proyectos. Otros años, el primer grupo viaja a Malawi abriendo camino en enero, pero este año fuimos a probar suerte en Navidades, ya que es el inicio de la época de lluvias y con ellas las epidemias. Así fue como 5 personas que no se conocían previamente, emprendieron camino a Lilongwe a trabajar y pasar las Navidades de una manera distinta y claramente inolvidable. Cabe destacar que en este primer viaje de la temporada nos acompañaron durante los primeros 15 días Carmen (coordinadora del proyecto) y Siro (enfermero que había dejado allí su granito de arena en 2015), y ¡vaya regalo fueron para nosotras! Nos abrieron camino en Lilongwe y en el Kamuzu Central Hospital (KCH), pero sobre todo nos impregnaron de la esencia del proyecto en el propio terreno. Se nos creó un gran nudo al despedirlos; el grupo y la casa se quedaron muy vacíos, porque aunque sólo son 2 personas, son muy grandes por su presencia y  su corazón.

Día a día, con tanto trabajo y tantas emociones en el KCH, nos fuimos haciendo un hueco en el hospital y, más importante todavía, en el equipo local. Pasaban las semanas y se acercaban fechas señaladas: Navidad y Año Nuevo. Fue entonces cuando nos enteramos de que todo se paraliza durante las 2 semanas de Navidad. Recalco, todo es todo. Las tiendas acortan horarios, los colegios cierran y también el hospital se queda bajo mínimos. Descubrir y conocer ésto fue lo que nos hizo entender la importancia de que haya un grupo de trabajo allí durante estas fechas tan señaladas.

Mientras en España es una época de celebración y de pasar los días familia, en el KCH está casi todo cerrado, todo debe esperar (hasta lo más grave, que no siempre espera) y el personal se reduce a menos de un tercio de la plantilla. Ahí es donde nuestra presencia durante la Navidad cobró sentido definitivamente. Aportamos trabajo y ganas de que los niños que tuviesen que estar ingresados estuvieran atendidos, y no fuesen las vacaciones navideñas quienes se interpusiesen en sus caminos. Trabajamos muchísimo esas semanas: desde las labores de pediatra y enfermera que veníamos desarrollando, hasta hacer de auxiliares, celadoras, intermediarias… todo valía porque no había nadie más. Fue el mejor regalo que pudimos tener: descubrir que de verdad éramos necesarias y útiles en esa época.

Visto lo visto, no hicimos más que repetir a Carmen y a Siro que no entendíamos por qué no habían ido otros equipos en Navidades, y la respuesta fue muy simple: no sabían de ese «caos navideño». Pero como de todo se aprende, se ha tomado nota y se sigue construyendo el camino con la mayor ilusión de aportar granitos de arena a la gran playa. A pesar de todo también descansamos y celebramos a nuestra manera la Navidad. Sólo queríamos estar en sitios tranquilos, disfrutando de nuestro tiempo y conociéndonos.

No podemos estar más felices de haber celebrado la Navidad al estilo Malawita. En los últimos días en Lilongwe previos a nuestro regreso, las cinco coincidíamos en que la palabra que mejor definía la vivencia de esos meses era INTENSIDAD, en todos los sentidos. Llegamos cargadas de ganas, respeto y nervios y regresamos más grandes, más sabias y más felices. Como me dijo mi compañera: «juntos se llega más lejos; así, lo bueno es dos veces bueno , y lo malo, la mitad».

Gracias por brindarnos esta oportunidad de aprender de la vida.

Zikomo Kwambiri.

Aída, Raquel, María, Nieves y Mery.

Informe 2016 – Por Ernesto Martínez

Hoy tenemos un acontecimiento singular que celebrar: El 20º Aniversario (19 de octubre de 1996) de la fundación de la Asociación Wawitai. A lo largo de estos años, cientos de niños y sus familias, en diversas partes de América y África han podido sobrevivir y salir adelante con mayor dignidad, recibiendo una educación y formación que quiere comprometerles con su sociedad, su familia, y crear un mundo algo mejor de lo que el entorno les ofrecía. No podemos aspirar a grandes proyectos, pero con actuaciones, en lugares concretos, como la Guardería el Ángel, la parroquia de barrio de Chimsapo y los hospitales de Lilongüe, contribuímos a mejorar un poco este mundo con nuestra pequeña infraestructura… Mejorar este mundo es una labor personal de cada uno de los que aquí estamos. Dejar a nuestros hijos una tierra en la que puedan encontrar la paz, la libertad y el amor…

La nueva desgravación del IRPF, permite que las cuotas donadas a Wawitai, tengan una mayor deducción en el impuesto. Lo que podría contribuir al incremento de las aportaciones personales, pero no ha sido así. Esto y la nueva manera de emitir los recibos a las entidades financieras (SEPA). Nos han generado un esfuerzo adicional, ya superado. Las dificultades de contacto con asociados que cambian de domicilio, y que bien por despiste, o porque ya no quieren contribuir, ya no aportan sus cuotas, nos causa gran tristeza… Por ello os rogamos encarecidamente, que notifiquéis cualquier cambio en los datos bancarios o de nuevo domicilio.

Mantenemos nuestros proyectos de Bolivia y Malawi, y hemos iniciado contactos con una misionera Zaragozana que trabaja en Etiopía, aunque no se ha concretado la ayuda hasta este momento. En enero nos visitó Julio Feliú, aportando fotografías y documentos que justifican la labor realizada con la ayuda enviada, además de su testimonio personal. En tal fecha salió para Malawi un equipo médico a trabajar 2 meses en el Hospital Central de Lilongüe, y el otro, continuo hasta abril. Durante 4 meses se mantuvo la actividad médica con nuestro apoyo económico para la compra de medicamentos. Fué muy gratificante la cena con el personal del primer equipo que viajó a Malawi. Poder compartir las experiencias vividas, que les enriqueció a ellos y nos animó a nosotros a continuar este gratificante proyecto hacia los niños enfermos del país. Se solicitó al COMZ una nueva subvención, que en esta ocasión no fue preseleccionada. Otro año será…

En mayo, noticias de Julio nos alarmaron. Fue trasladado de urgencia a Sudáfrica, por un problema de movilidad en las piernas. Al no recibir noticias directas, crecióo la alarma. Pero supimos por su congregación y, más tarde, hablamos con él directamente. Está mejor, pero no debe moverse de la parroquia. Nos comunicó que de aquí a poco, tendrá que dejar la parroquia… Sin lugar a dudas será un momento delicado para nuestro proyecto allí. Días atrás nos pidió ayuda para una beca de manutención a un joven médico salido de la parroquia. Debe especializarse en pediatría, en otra ciudad del país y perderá la beca si nadie le ayuda. Si no aparece alguien, en el presupuesto del próximo año se propondrá vuestra aprobación.

Para Sara, las dificultades económicas del país se han incrementado. El precio de los alimentos básicos ha subido. En agosto volvió a España y me reuní con ella y la directora general de la institución a la que pertenece, en Madrid. Me presentó a la Directora General Feliciana Sanchez y a parte de sus compañeras; la mayoría de avanzada edad. Hablamos de la situación de la Guardería El Ángel, de Sara y de la institución. Hoy en día, la Guardería atiende a unos 220 niños, a quienes se les hace pagar una mensualidad de 130 bolivianos. (El 10% del salario mínimo en Bolivia) Hay 30 personas a sueldo, entre profesoras, cocineras, limpiadoras, seguridad, etc., más dos profesores que el gobierno boliviano pone a disposición de la guardería y que complementan el equipo que atiende a los niños. Es la mejor guardería de la ciudad, la más demandada y la más barata. Por las fotos recibidas, se ve que está bien equipada, aunque falta completar el edificio de informática. Es precisa una persona de seguridad. Los secuestros de niños allí no son algo ocasional, y tienen miedo de que se lleven alguno. La principal fuente de ingresos son las  aportaciones de una mujer alemana que visitó la guardería hace años. Pertenece a una familia industrial minera. Tiene buenas relaciones sociales y hace campaña de recogida de dinero que aporta con regularidad. Es una gran suerte… Actualmente hay una compañera boliviana de la institución, acompañando a Sara en sus tareas. Le ayuda en el control de la guardería y al mismo tiempo, se pone al día en las tareas que conlleva el cargo. Me pidió que os transmitiera su gratitud, por todo lo que hacemos por ella y los niños. Que cada día da gracias por nosotros. La Guardería dispone ahora de medios estables de financiación, no siendo tan necesaria nuestra colaboración. Se plantea enviar solamente ayudas económicas en forma de BECAS para aquellas familias que no puedan pagar la cuota de 130 bolivianos mensuales (18,09 Euros) que se piden.

María Taboada me enseñó cuatro cuentos escritos en inglés y en amárico, lenguas oficiales en Etiopía. Quiere que se traduzcan al añuá, lengua local de Abobo, donde ella trabaja. Sería bueno usar los dibujos, pero no se pueden usar por el Copyright. Uno de los libros está editado en Etiopía y quedamos que pedirá permiso para hacer copias de sus dibujos y texto en añuá. Cabe la posibilidad de que sea más barato imprimir allí en Etiopía que aquí… Otros libros están editados en El Reino Unido y ella contactará con compañeras que hagan la misma gestión en U.K.
Sea lo que sea, nosotros asumiremos el coste, será una edición muy limitada de pocas unidades de cada cuento. Para que los niños los tengan en la biblioteca del colegio.

Se ha presentado a la DGA una solicitud de subvención por medio de la asociación Malawi-Salud, que no ha sido aceptada. También, por medio de esta asociación hermana, hemos sido invitados al mercadillo de la Asociación Estrella de la Mañana, pero por falta de espacio no pudimos participar, aunque agradecemos el detalle. Tenemos a disposición de los socios, el calendario del 2017, que ha elaborado el grupo de la Dra. Carmen Ferrer. Hay una tarea que afrontar. Julio y Sara, van entrando en años y, tarde o temprano dejarán su actividad misionera. Tendremos que analizar con cuidado que los responsables de los posibles proyectos humanitarios sean de total confianza. En Malawi tenemos a la Dra. Carmen Ferrer que va todos los años y nos puede informar, pero en Bolivia… No tenemos a nadie.

Gracias a todos los socios, que a lo largo de 20 años habéis contribuido a mantener vivo este proyecto y que nos ha permitido celebrar el acto del XX aniversario del que os damos cuenta en este boletín.

GRACIAS Y ¡¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!!

post

Etiopía – Por María Taboada

Queridas amigas y amigos todos:

Comenzado el nuevo curso nos animan nuevas ilusiones, nuevos cambios y nuevas oportunidades de crecer y ser más felices. En Etiopía, casi con el nuevo curso estrenamos nuevo año. Aquí el calendario es diferente y ¡apenas hace una semana que entramos en el año 2009…! Una fiesta sencilla que nosotras celebramos llevando café y azúcar a las ancianas de la parroquia ¡Eso sí fue una gran fiesta…! Un año nuevo para la misma vida regada con la sangre de las penas y alegrías, dificultades y esperanzas. Nos toca a nosotros aprender de cada una de ellas.

Comenzamos el año recordando el grave abuso del alcohol entre la población. Los anuak especialmente. Hace un par de semanas trajeron a una madre de cinco hijos prácticamente muerta al centro de salud tras toda la noche en casa con una de las comunes tardes de borrachera… Contemplando la situación de tantas familias que esperan la cosecha de maíz y apenas tienen para comer cada día, me pregunto: ¿cómo en pleno siglo XXI tanta gente no tiene para comer…? Algo no va bien en este mundo, en nuestras sociedades y desarrollos. Nos da esperanza, quizá, lo bien que resulto el año pasado la distribución de maíz a las familias más desfavorecidas en un acto siempre de unión y solidaridad.

Por otro lado, estamos contentos de haber terminado bien todas las actividades del verano. Los jóvenes una vez más, enseñaron a los más pequeños en la escuela de verano y en la biblioteca, tanto en Abobo como en los poblados, y esperamos que estén un poco más preparados para comenzar el nuevo curso escolar. Seguimos adelante con la traducción de cuentos al anuak. Gracias a los apoyos hemos decidido crear algunos cuentos con los valores que queremos transmitir y los dibujos más acordes a la cultura anuak. Otra forma de apoyar a jóvenes del país que intentan promover la lectura con sus ideas e imágenes. Veremos como quedan los primeros cuentos verdaderamente anuak!!

Seguimos sin párroco pero la comunidad sigue adelante! Los jóvenes participaron con otros jóvenes en un festival juvenil de toda la región, en Gambella. Muy enriquecedor para todos. Del nuevo obispo para Gambella…todavía sin noticias. Hubo inestabilidad en los últimos meses, con muertes en enfrentamientos entre el gobierno y diversas regiones que reclaman más igualdad y derechos. En Gambella, tras la primera parte del año llevamos ya unos meses de tranquilidad y reconstrucción de la convivencia. Hablando de convivencia, un caso especial nos ha conmovido. La pequeña María (le pusieron el nombre las hermanas) nació hace ocho meses y su madre murió tras el parto por falta de sangre. Las hermanas la acogieron en su casa, donde viven decenas de personas por diversas circunstancias, y la han cuidado hasta que, finalmente han intentado devolverla a su padre. Este, un hombre solo, incapaz de cuidarla y con otra niña de cinco años a su cargo quería venderla. Un matrimonio del poblado, con seis hijos, ha aceptado acoger a María en su familia y cuidarla como una más. Fue emocionante. No lo pensaron ni un minuto y aceptaron con alegría. Los pobres nos siguen enseñando sobre la sencillez de la vida, la acogida y la generosidad

Otra noticia de esperanza: ¡Ya van a ser 15 años de vida del proyecto Abobo y nuestra presencia aquí…! Lo celebraremos agradeciendo el gran servicio que ha dado este proyecto a tantísimas personas, a través de muchas otras que a lo largo de los años han trabajado en él. A los que lo comenzaron y a los que continúan apoyando aquí mismo, o en la distancia, a que sea posible. Gracias!!!

Yo me siento más del lugar últimamente ¡Pase mi primera malaria…! Siento que me ha unido más a este lugar, a esta gente, a lo cotidiano…! Y ahora sí que esperamos renovar por dos años más este proyecto, y seguir confiando en que el gobierno apoyará…, en las personas que vendrán…, en los trabajadores que irán creciendo en responsabilidad… ¡Y en todos vosotros, que seguís apoyando con tanto cariño esta presencia…!

Un inmenso abrazo a cada uno y un feliz inicio del curso!

Con cariño,

María

post

La tragedia de nacer albino en África

Las hijas de Agness se despiertan cada día en Malawi sin saber hasta cuándo van a vivir. En su país existe la creencia de que ciertas partes del cuerpo de los albinos atraen la riqueza. Y ellas están marcadas por esta alteración genética que les hizo nacer con falta total de melanina y sin pigmentación en la piel y en el cabello. Su historia la cuenta la CNN y hace referencia a los informes que cada año publica Amnistía Internacional. En Malawi, niños y padres viven con miedo constante porque en su país se producen secuestros de menores albinos. En algunos casos las víctimas no aparecen y en otros se han llegado a encontrar sus extremidades enterradas en diferentes lugares.

La brujería existe en el país africano y la creencia de conseguir ganancias económicas gracias a los huesos de los albinos hace que se produzcan mutilaciones, asesinatos y profanaciones de tumbas. Niñas y niños como las hijas de Agness son incapaces de ver algo de esperanza en un futuro que se antoja aterrador. Nadie les puede garantizar que una noche no vaya a entrar un secuestrador en su casa para después hacer negocio vendiendo sus cuerpos a quienes creen en este tipo de superstición y magia. Es algo que recorre todo el continente. En África se han dado casos en los que se ha vendido a algún miembro albino de una familia por cientos de euros y, por ejemplo, una pierna de una persona albina se ha llegado a comprar por más de mil euros para después formar parte de un ritual de magia negra.

Peter Mutharika, el presidente del país, ha llegado a denunciar los hechos. Incluso la Policía investiga algunos casos, algo que quienes defienden los Derechos Humanos consideran un avance aunque, por supuesto, no es suficiente. Ni se aproxima a ser suficiente. En Malawi viven entre siete mil y diez mil albinos y desde finales del año 2014 se han contabilizado cerca de setenta ataques y una veintena de homicidios contra quienes sufren la falta de pigmentación. Varios secuestrados siguen en paradero desconocido. A pesar de estas cifras, las organizaciones denuncian que podría haber muchos más ya que los asesinatos se silencian y muchas comunidades rurales tampoco cifran este tipo de ataques. Tal y como cuenta la CNN en un artículo de junio de este año, Amnistía Internacional asegura que “miles de personas con albinismo están en riesgo grave de secuestro y asesinato por parte de individuos y bandas criminales”. Por su parte, Naciones Unidas advierte de que los albinos en Malawi están en riesgo de “extinción total”, víctimas de la violencia.

Amnistía destaca en su informe “No somos animales para cazar o vender” que el Gobierno de Malawi debe “sensibilizar a la sociedad sobre las personas con albinismo, incluso en el ámbito familiar, y fomentar el respeto de sus derechos y su dignidad. Además, la organización le ha pedido que dé a conocer las actuaciones de salud pública relacionadas con el albinismo para poder abordar mejor las necesidades médicas, psicológicas y sociales de este vulnerable grupo social. El gobierno debe proporcionar protección solar económica (o gratuita) a las personas con albinismo en todos los centros de salud oficiales y distribuirla a todos los centros de salud comunitarios”. Por eso, el objetivo de quienes luchan contra las creencias que llevan al secuestro, violación o asesinato de albinos, es tratar de eliminar el estigma que hace que las hijas de Agness, y miles de personas como ellas, no sepan si el de hoy será el último día de su vida.

Por Diego Moreno Bermejo